Recetario Gastronómico Coral

Se recogen en esta vista las recetas gastronómicas que los miembros del coro van aportando, a partir de sus experiencias y contribuciones con motivo de las meriendas que, como momento de expansión y contacto informal, tienen lugar en el intermedio de cada uno de los ensayos semanales.

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He aquí un plato de claras reminiscencias árabes. sabroso, vegetariano, fácil de hacer y que igual se puede consumir como ensalada templada o fría. No te lo pierdas. Está riquísimo.

 

Ingredientes para seis personas

- Dos berenjenas grandecitas
- Un buen trozo de calabaza
- Aceitunas negras de aragón
- Un puerro pequeño
- Dos dientes de ajo
- Una cebolla
- vinagre, pimentón, sal, pimienta, alguna mezcla de especias árabe (ras-el-hanout)
- Aceite de oliva virgen extra
- Un pimiento rojo grande
- Un tomate grande maduro
- Dos tazas de sémola cuscus grano medio
- Zumo de un limón grande o dos pequeños
- Dos puñados de pasas sin pepitas
- Una docena de tomates cherry

Realización

En una sartén bien grande con un poco de aceite de oliva virgen extra se echa la calabaza pelada y cortada en dados de unos dos cm. A fuego lento se va rehogando. Mientras tanto se pelan las berenjenas y se cortan igualmente en dados.

En una cazuela aparte se pone en otro fuego  un poco de aceite de oliva virgen extra y se echan los ajos filetados. Antes de que empiecen a dorarse se añade la cebolla finamente picada y el puerro, incluida la parte verde, en finas rodajas. Entretanto en la sartén la calabaza ya empezará a ablandarse un poco, momento en el que añadimos los dados de berenjena y espolvoreamos con sal. Damos vueltas a la mezcla en la sartén, e igualmente a la cebolla y el puerro en la cazuela. Cuando empiece a transparentarse la cebolla añadimos a la cazuela el pimiento, al que se le habrán quitado las semillas y le habremos partido en pequeños trozos.

Mientras tanto, en la tabla de madera, habremos cortado el tomate en trocitos pequeños. Cuando el pimiento empiece a ablandarse añadimos una cucharada de pimentón de la Vera le damos una vuelta y añadimos un buen chorro de vinagre. Por otra parte seguiremos vigilando la sartén donde, a estas alturas - unos 10 minutos - ya estará totalmente rehogada la calabaza y la berenjena, por lo que apagamos el fuego y nos concentramos en la cazuela, donde ha llegado el momento de añadir el tomate y las aceitunas negras. Unas vueltas con la cuchara de madera y espolvoreamos con pimienta y una cucharadita de ras-el-hanout u otra mezcla de especias árabes.

Tras unos minutos, cuando veamos que el tomate se ha deshecho, habrá llegado el momento de añadir a la cazuela el rehogado de la sartén (los dados de calabaza y berenjena), dar unas vueltas, poner el fuego al mínimo, tapar la olla y dejarlo cocer unos 10 minutos más. Justo el tiempo para preparar el cuscus. Anteriormente, al inicio, habremos puesto en una taza las pasas con agua, para que se hidraten un poco. Se mide el volumen de la sémola (dos tazas de coro es una buena medida) y se echan en un bol bastante grande. Se calienta hasta ebullición justo la misma cantidad de agua con sal (dos tazas de coro) y se añade al bol sobre la sémola. con una cuchara se revuelve un poco para que el agua cubra bien todo y se deja unos cinco minutos, hasta que la sémola haya absorbido todo el agua.

En ese tiempo aprovecha para echar una ojeada a la cazuela y dar una vueltas, evitando que se pegue el fondo. Puedes probar un dado de calabaza o de berenjena y comprobar si está ya hecho. Si es así, apaga el fuego y deja el guiso reposar.

Volvemos al cuscus. Ayudado de cuchara y tenedor (o mejor aun con las manos bien limpias) remueve bien la sémola para que los granos queden bien sueltos. Añade el zumo de limón y deja reposar un par de minutos. Aprovecha para cortar los tomates cherry por la mitad. Luego remueves de nuevo la sémola, añades las pasas y un buen chorro, generoso, de aceite de oliva virgen extra. y vuelves a remover. Añade finalmente los tomates cherry.

Y a la hora de comer, puedes tomar la ensalada templada, poniendo en un plato tres o cuatro cucharadas de cuscus ocupando un lado del plato, y en la otra mitad la cantidad que desees del guiso de la olla. Si prefieres tomar la ensalada fría (que está muy rica) poniendo el guiso en un tuper y dejándolo en el frigorífico hasta el día siguiente, sería preferible hacer el cuscus media hora antes de la comida para que esté fresco y los tomates cherry jugosos.

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Plato sencillo, que se prepara en muy poco tiempo y saca fácilmente de un apuro cuando te llega algún invitado y no tienes nada preparado. La combinación de sabores y texturas, en su justa medida, dan a este plato un alto grado de disfrute en la mesa.

Ingredientes para seis personas

- Un sobre de espinacas frescas.
- 200 gr. de seta cultivadada (la típica pleourotus ostreatus)
- Unas lonchitas de ibérico (paletilla de cebo de campo)
- un diente de ajo.
- Media cebolla.
- Aceite de oliva virgen extra.
- 1/2 vaso de vino blanco.
- Unas pocas ciruelas pasas sin hueso.
- Un puñado de almendras.
- Pimentón, sal, pimienta.

Realización

En una cazuela con tres dedos de agua se pone un poco de sal y cuando empiece a hervir se echan las espinacas lavadas al grifo. En dos o tres minutos estarán hechas. Escurrir el agua y reservar.
En una sartén grande o una cazuela ancha se pone un poco de aceite de oliva virgen extra, se pica la cebolla y el ajo y se dora sin llegar a quemarse (toda la receta se prepara a fuego suave). Se añaden las setas troceadas y se va moviendo cada poco tiempo. Se espolvorea una cucharadita de pimentón dulce de la Vera. Cuando está todo el liquido evaporado se añade el vino y se deja que se vaya el alcohol dando unas vueltas con la cuchara de madera. A continuación se añaden las almendras (que se habrán machacado un poco en el mortero) y las ciruelas cortadas en cuatro trozos cada una. Se espolvorea un poco de pimienta negra. Tras unas vueltas (dos o tres minutos) se añaden las espinacas y se sigue guisando a fuego lento uno par de minutos más. Se añaden las lonchitas de ibérico troceadas. Finalmente se echa un buen chorro de salsa de soja, un par de minutos más, y listo. Dado que la salsa de soja es de por sí bastante salada, no es necesario echar sal a las setas.

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¿Qué haces cuando una mañana abres el frigorífico y ves los restos de haber preparado platos en los días anteriores? Pues inventarte un nuevo plato para dar salida a los restos y dejar sitio a nuevos productos. Plato sencillo donde los haya, especialmente si hace unos días compraste una coliflor, la cociste y aun te sobra media que no sabes qué hacer con ella después de haberla comido con mahonesa un día, y rebozada a la romana al día siguiente. Y aun te queda, casi ya secándose por los bordes, un trozo de queso azul con el que hace un par de días preparaste unas tapas muy ricas (puede ser cabrales, o picón de Tresviso,... también vale, naturalmente).

Ingredientes para seis personas

- 1/2 coliflor grande o una entera pequeña.
- 1 sobre de 250 gr de migas de bacalao.
- 100 gr, (por decir algo) de queso azul.
- Un par de cucharadas de mantequilla.
- Un par de cucharadas de harina.
- Un trozo de cebolla.
- 1/2 litro de leche.
- Pimienta y albahaca.

Realización

Lo primero es poner a remojo el bacalao para desalar. Dado que las migas se desalan pronto, basta con unas tres o cuatro horas, cambiando el agua varias veces. En todo caso, no será necesario, por lo general, añadir sal a la besamel puesto que el bacalao ya aporta suficiente.

La besamel se prepara como suele ser usual, poniendo un poco de aceite y un poco de mantequilla en la sartén y se añade muy picadita un poquito de cebolla (como 1/4 de una pequeña). Cuando se empieza a transparentar se añade la harina e inmediatamente se va añadiendo poco a poco la leche mientras se remueve con una cuchara de madera. Normalmente en unos 7 u 8 minutos ya empieza a estar. Si por casualidad te has distraído uno poco y notas que te queda algún grumo, puedes pasarla al recipiente del brazo de la batidora y darle una pasada, con lo que te quedará superfina.

Añade el bacalao desmigajado y el queso en trocitos pequeños y sigue cocinando la besamel durante dos o tres minutos más. Por último añade un poco de pimienta molida.

Si la coliflor está sin cocinar, la puedes poner entera en la olla exprés, con tres dedos de agua y un poco de sal, y la tienes unos 15 minutos.

En un recipiente de horno colocas la coliflor escurrida y con un tenedor la troceas finamente (sin llegar a hacerla puré), añades el 80% de la besamel y lo revuelves bien. El resto de la besamel lo echas por encima y con la cuchara de madera lo aplanas un poco y espolvoreas un poco de albahaca.

Lo pones al horno a gratinar. Normalmente en 15 minutos estará dorado y listo para servir.

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Se trata de un platillo contundente (como ya de hecho sugiere su nombre) muy popular en Albacete y también en Cuenca. Es la versión rústica de la brandada de bacalao. Resulta muy sabroso y francamente fácil de hacer. Se puede servir solo en una cazuelita, o sobre tostadas de pan. En este caso lo he preparado como un plato completo, acompañado de pimientos y berenjenas asadas.

Ingredientes para seis personas

- 500 gr. de bacalao salado en migas
- 3 patatas grandes
- 2 huevos
- 1 diente de ajo
- 1/2 vaso de aceite de oliva virgen extra (unos 100 ml.)
- Optativo: unas hojas de albahaca fresca, pimienta, aceitunas negras de Aragón
- Como acompañante: pimientos y berenjenas asadas

Realización

Si compras el bacalao en migas te saldrá más barato y tardarás menos en desalarlo. Lávalo al grifo para quitarle el grueso de sal, y ponlo en un recipiente grande con abundante agua. Separa los trozos en partes aun más pequeñas, y al cabo de un rato cambia el agua y déjalo así durante una media hora. Vuelves a cambiar el agua y pones la fuente en el microondas durante unos seis u ocho minutos, lo justo para que esté hirviendo un par de minutos. Cuando se enfríe desmigajalo aun más y escurrelo.

En un mortero machaca el diente de ajo. Si el mortero es suficientemente grande, lo ideal es hacer el plato en el mismo mortero. Si no, echas el bacalao en el mortero y le das una vuelta para que arrastre todo el ajo. A continuación lo viertes en un bol.

Mientras tanto habrás puesto antes a cocer las patatas y los huevos. Cuando ya no quemen lo pelas todo.

En el bol donde está ya el bacalao y el ajo añades las patatas muy troceadas y con una cuchara de madera lo vas machacando y removiendo mientras añades poco a poco el aceite. En dos o tres minutos habrás conseguido una masa homogénea y consistente. Y ya está.

Anteriormente ya habrías asado en el horno pimientos y berenjenas. Pones en el centro del plato tres o cuatro cucharadas de atascaburras, a un lado unas tiras de pimientos y al otro un par de cucharadas de carne de berenjena asada. Echas unas aceitunas negras por encima y pones dos cuartos de huevo cocido. Finalmente espolvorea con pimienta, añades un fino chorrito de aceite de oliva virgen extra por encima y adornas con unas hojas de albahaca.

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¿Qué hacer si te sobra lombarda de la que preparaste según la receta anterior, y que puedes consultar en esta misma página? Pues puedes guardarla en el frigorífico y volver a ponerla al día siguiente, o.... puedes aprovecharla para un nuevo plato, que será muy bienvenido en la mesa. Simple, rápido y diverso. Digamos, además, que la lombarda es un alimento interesante porque es rica en antocianinas (que es lo que le da su característico color morado), un tipo de flavonoides especialmente útil por sus cualidades antioxidantes.

Ingredientes para seis personas

- Lombarda guisada, tal como figura en la receta correspondiente en este mismo recetario
- Harina, aceite, leche, mantequilla (lo normal para preparar una bechamel)
_ Queso azul
- Sal, pimienta y nuez moscada
- Hojas de albahaca. Queso rallado

Realización

Aunque propongo esta receta para aprovecha lombarda que haya sobrado de un guiso anterior, también se puede, obviamente, hacerla expresamente. Por lo tanto, si ya tienes la lombarda guisada procede como sigue. Si no, empieza por guisar la lombarda tal como figura en la receta correspondiente en este mismo recetario.

Lo primero es preparar una bechamel normal y corriente: se pone en una sartén un chorrito de aceite, un torzo pequeño de mantequilla y cuando ésta se haya derretido se añaden dos cucharadas de harina de trigo, se mueve con una cuchara de madera hasta que la harina haya engullido todo el aceite. Se va añadiendo leche poco a poco sin dejar de remover, a fuego bajo, a medida que se va integrando con la harina. Cuando tenga una consistencia de mahonesa ligera ya lo tienes. Añade un poco de sal, pimienta y nuez moscada.

En un recipiente para horno pones la lombarda, cortas unos trocitos pequeños de queso azul, añades una hojas partidas de albahaca, y lo mezclas todo. Ahora añades la mitad de la bechamel y lo mezclas bien. Y finalmente añades la otra mitad por encima, ya sin revolver. Espolvoreas queso rallado y lo metes en el horno a 200 grados, con la parte de arriba y abajo encendidas. Normalmente en unos 10-15 minutos verás que el queso se ha gratinado, momento de sacarlo antes de que se queme.

 

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Pues sí. Un curioso invento que se le ocurrió a mi sobrina Cristina y que me propuse darle forma real. Es una especie de híbrido entre la tarta de manzana tradicional, el american apple pie y el apfelstrudel. El caso es que el resultado ha sido un éxito y es muy muy fácil. para todas las manos, incluso las de los que no somos especialistas en repostería. Es ideal para consumir todas esas manzanas que en septiembre tienes de golpe en tu manzano, o te las regala quien tiene manzanos, si tú no tienes (Receta dedicada a África y Ángel) Sonrisa

Ingredientes para seis personas

- 400 gr. de harina
- 100 ml. de aceite de oliva virgen extra
- 100 gr.de azúcar
- Una pizca de sal
- El zumo de dos naranjas (medio vaso)
- 50 gr. de mantequilla
- Seis u ocho manzanas, dos para la parte superior de la tarta y el resto para la compota.
- Opcional: gengibre y canela (yo he utilizado gengibre fresco y canela en rama)

Realización

Hay que hacer dos cosas previamente. Una es preparar una compota de manzana, caso de que no la tengas ya preparada. Es tan sencillo como pelar las manzanas, cortarlas en trozos y echarlas en una cazuela, añadiendo una par de cucharadas de azúcar y un poquito de agua. También suele ser buena idea poner la corteza de un limón (que al final se retira) Personalmente yo prefiero hacer la compota incluyendo la piel de la manzana, pero eso va en gustos. la piel le da más consistencia y aporta pectina. Sin piel la compota queda más acuosa.

Lo otro previo es la masa para la tarta. Más sencillo no puede ser. En un bol se pone la harina (preferiblemente tamizada con un colador fino), se añade una cucharada de azúcar y la pizca de sal. Se le da una vuelta con la cuchara de madera y le añadimos el medio vaso de aceite de oliva virgen extra y el medio vaso de zumo de naranja. Si no tienes a mano naranjas puedes poner en su lugar simplemente medio vaso de agua. No vas a notar demasiada diferencia porque el sabor lo aporta realmente la manzana. Das unas vueltas con la cuchara de madera para que se mezcle todo, pero sin menearlo mucho. Solo unas vueltas. Es el momento de sacar la mantequilla del frigorífico (es necesario que esté dura) y con el cuchillo partirla en pequeños trocitos del tamaño de garbanzos. Se añaden al bol y se mezcla todo con suavidad. Se pasa con las manos a un tuper y se mete en el frigorífico la masa durante una hora.

Y ahora ya solo queda ponerlo todo en el molde y al horno. Procederemos de la siguiente manera: Si tienes un molde de cerámica, como el de la foto, es lo ideal. Echa unas gotas de aceite encima y con los dedos extiéndelo por todo el molde. Sacamos la masa del tuper, echamos un poquito de harina sobre la encimera limpia, y ponemos un poco más de la mitad de la masa. Con el rodillo de cocina extendemos la masa dejándola muy fina (unos 2 mm). Le damos una forma más o menos redondeada, un poco mayor que el diámetro del molde. Lo cojemos con cuidado, con las dos manos, y lo ponemos sobre el molde. Si se rompe un poco durante la maniobra no te preocupes. Una vez dentro del molde, vete adaptando con los dedos a los bordes interiores y que llegue a rebosar un poquito. Si hay alguna parte rota lo retocas con los dedos, incluso si fuera necesario añades un poco más de masa del otro montón que has reservado. Con el resto de la masa vuelves a a hacer con el rodillo una lámina del ancho del molde.

A continuación echamos la compota dentro del molde. En este punto yo le he añadido unas láminas de gengibre fresco. También puedes echar gengibre en polvo o no echar nada. Tomamos la lámina de masa con las dos manos, la depositamos sobre la compota y con cuidado unimos los bordes de las dos láminas, cerrando así el relleno de compota. Con un tenedor pincha la parte superior en varios sitios..

Pones el molde en la parte alta del horno, que ya tenías precalentado unos minutos antes a unos 100 grados, y subes el termostato a 220 grados. A los 15 minutos echas un vistazo para comprobar que la parte superior está empezando a dorarse. Es el momento de pelar dos manzanas, cortarlas en rodajas no muy gruesas y  las ponemos cubriendo toda la parte superior de la tarta. Y finalmente echamos el azúcar cubriendo la manzana. Como toque final yo le he espolvoreado unos trozos de canela en rama por encima. 

Llevamos el molde de nuevo al horno y lo mantendremos durante otros 15 minutos. Normalmente la tarta deberá estar lista en unos 25 o 30 minutos en total.

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Es decir, como la hacía mi madre, que es bastante diferente de como se suele preparar. Lo primero y principal es que NO se añade nada de agua. Se guisa únicamente con los jugos que desprenden los ingredientes. Lo segundo es que es una receta para hacerla en cazuela convencional, nada de olla exprés (y menos aun un robot de cocina, -vade retro-), lo tercero es que es muy sencillo, al alcance de todos, y lo cuarto es que solo hay que dejar que se vaya haciendo (normalmente entre 1 hora 1/2 o 2 horas)

Ingredientes para seis personas

- Una lombarda
- 2 cebollas grandecitas
- 2 manzanas grandes (si son reineta mejor, pero no es sustancial)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal

Realización

En una cazuela bastante grande para que quepa la lombarda picada (téngase en cuenta que al picarla coge bastante volumen) se pone un generoso chorro de aceite de oliva virgen extra, que cubra ampliamente el fondo. Se pone a fuego suave. Se pican las cebollas y se añaden a la cazuela. Se va picando la lombarda en trozos delgados. Cuando la cebolla empieza a transparentarse, sin llegar a dorarse, se añade la lombarda, se echa sal y se tapa la cazuela, bajando el fuego casi al mínimo. Más o menos cada 10 o 15 minutos conviene darle una vuelta con la cuchara de madera. Al poco tiempo se verá que la lombarda se ha ablandado y se ha reducido mucho su volumen. Más o menos cuando lleva una hora y media, se cortas las manzanas en rodajas gruesas (no hace falta pelarlas, solamente quitarse el corazón), se añaden a la cazuela y se mezcla todo. No conviene cortar las manzanas al principio porque enseguida se oxidan y amarillean. Más o menos en unos veinte minutos más ya se podrá retirar el plato del fuego. Se sabe cuando está hecho porque la lombarda está muy tierna y maleable.

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Estas son las inefables rosquillas que hacía mi madre, Doña Carmen, y que toda la familia esperábamos con fruición que volviera a preparar cuando se terminaban. Al ser hechas al horno son más digestivas que las que se fríen, y francamente, de sabor y presencia no desmerecen nada de las tradicionales rosquillas fritas. Son fáciles de hacer, duran varios días a temperatura ambiente y desde luego son mucho más sanas que la repostería industrial. Olvídate de Martínez y prepara tus propias rosquillas.

Ingredientes para seis personas

- 1/2 Kg de harina de trigo
- 3 huevos
- 150 gr. de azucar
- 1 vaso de aceite de oliva virgen extra (130 gr)
- Zumo de dos naranjas
- Ralladura de un limón
- Un sobre de levadura
- Un vaso de vino moscatel o Málaga virgen
- 1/2 rama de canela

Realización

Hazte con un buen bol y una cuchara de madera. Echa el harina, el azucar y la levadura y revuelve un poco. Bate ligeramente los huevos y añádelos al bol, junto con el aceite, el zumo de naranja y el vino. Mezcla bien durante un par de minutos. Ralla la piel del limón sobre el bol. En un mortero echa la media rama de canela y machaca bien hasta que los trocitos sean muy pequeños. Añade todo y vuelve a mezclar hasta que veas una masa homogénea, que se pegará algo a las paredes del bol y a la cuchara. Dejalo reposar durante una hora a temperatura ambiente.

Limpia una zona de la encimera y espolvorea un poco de harina. Vierte encima el contenido del bol. Amasa con las manos, añadiendo un poco de harina, hasta conseguir que no se pegue a las manos ni a la encimera. No hace falta más de dos o tres minutos.

Prepara la bandeja del horno, cubriéndola con papel de horno y ponla en la encimera a tu alcance. Enciende el horno para que se vaya precalentando a unos 80 grados.

Cuando hayas formado una especie de media esfera aplastada, vas tomando pequeñas porciones, del tamaño de una pelota de ping pong más o menos, la aplastas un poco entre las manos y con un dedo haces un buen agugero en medio para darle la forma de rosquilla. En ese momento la depositas en la bandeja. Coloca las rosquillas juntas pero que no lleguen a pegarse. A mi, en una bandeja de horno normal me suelen caber 24 (6 filas de 4 rosquillas cada una).

Coloca la bandeja bastante arriba, para que no se quemen por debajo. Pon el termostato a 200 grados y estarán echas en unos 15 o 20 minutos, Convendrá echar un ojo antes y si se percibe que se empiezan a poner muy oscuras por debajo, apagar la parte inferior y dejar solo la de arriba. Las rosquillas deberán tomar un bonito color dorado para sacarlas.

Cuando se hayan sacado del horno y se hayan enfriado un poco pon en una taza de cristal tres cucharadas de azucar y otras tres cucharadas de agua y mételo en el microondas durante 2 1/2 minutos. Es una forma fácil y limpia de preparar un almíbar. Vigila para que el almíbar no llegue a tomar color. Saca la taza con cuidado y ponla junto a la bandeja donde se están enfriando las rosquillas. Con unas pinzas de cocina coge cada rosquilla y métela boca abajo en la taza, de modo que se empape ligeramente la parte superior con el almibar, basta con 3 o 4 segundos), y sácala colocándola boca arriba sobre un papel de alumnio. Cuando las rosquillas se hayan enfriado del todo verás que tiene un agradable brillo y no están pegajosas.

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Los pestiños son un dulce tradicional español, muy antiguo, de origen árabe. Mucho más sano que la repostería industrial, y muy fácil de hacer, resultan muy bien tanto para casas con niños pequeños como para adultos de cualquier edad. Anímate a hacerlo y olvídate de la repostería de supermercado. Además, una vez hechos, duran bastantes días en una caja o en un tuper, en un estante de la despensa. No se conoce bien cuánto duran porque se suelen acabar rápidamente Sonrisa

 

Ingredientes para seis personas

- 1/2 Kg de harina de trigo
- 1/2 taza de azúcar (unos 120 gr)
- Zumo de dos naranjas
- Ralladura de limón
- 2 huevos
- 1 vaso pequeño de aceite de oliva virgen extra (unos 120 ml)
- 1 copa pequeña de vino blanco (unos 100 ml)
- Dos cucharadas de granos de anís
- Media barrita de canela en rama

Realización

En una cazuela pon el aceite a calentar, al mínimo de fuego, y echa la piel de medio limón y la piel de media naranja. Mantelo caliente, pero que no llegue a freir, durante un par de minutos. Luego añade los anises y el trozo de canela en rama y que esté un par de minutos más. Apaga el fuego y deja que se enfríe. Retira las pieles y en un mortero deposita los granos de anís y la rama de canela y machácalo hasta que la canela se haya quedado muy fragmentada.

Hazte con un bol grande y una cuchara de madera. Echa la harina y el azúcar. Bate ligeramente los huevos en un plato y añádelo al bol, junto con el zumo de naranja y el vino blanco. Remueve bien con la cuchara para que se mezcle todo con el harina. Ralla encima la piel que quedó en el limón. Añade el aceite, y el machadado del mortero. Revuelve para que se homogenice la mezcla.

Lo normal, a estas alturas, es que la mezcla se pegue a las paredes del bol y a la cuchara. Limpia bien la encimera de la cocina y espolvorea un poco de harina enciama. Vierte la mezcla y rebaña con la cuchara para que caiga todo sobre la encimera.

Y ahora viene lo más divertido, para que te pillen "con las manos en la masa". Ve removiendo la masa y añadiendo poco a poco harina hasta que consigas que quede una masa suave y no se pegue a las manos (ni a la encimera) Normalmente no hay que añadir mucha harina. Solo un poco. Y tampoco hay que entretenerse mucho amasando. No más de un par de minutos.

Al final tendrás una bola achatada que no se pegua. Es el momento de coger el rodillo de madera y estirar la masa sobre la encimera de modo que quede una superficie muy fina (lo ideal es que tenga dos o tres milímetros de grosor) Será bastante más cómodo si en lugar de hacerlo de una vez con toda la bola de masa, lo haces en varias tandas, para que no necesites demasiada superficie de encimera.

Pues bien, llegados a este punto, con un cuchillo partes la lámina de masa en trozos cuadrados de unos 8 o 10 cm aproximadamente, y en cada cuadrado juntas al centro dos esquinas opuestas, para darle la forma típica del pestiño.

Ahora ya solo queda poner en una sartén grande abundante aceite de oliva virgen extra y a medio fuego. Cuando esté caliente vas echando los pestiños, con cuidado de darles la vuelta en cuanto se vayan poniendo dorados, teniendo la precaución de que no se quemen. Si tienden a quemarse convendrá reducir el fuego. Vete sacándolos de uno en uno con unas pinzas, colocándolos en una fuente e inmediatamente espolvorea por encima azucar blanco.

 

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Casi todo el mundo conoce la llamada "ensalada alemana", aunque en Alemania hacen más de un tipo de ensalada, naturalmente. Es muy sencilla de hacer, y resulta nutritiva, sabrosa y diferente. La base es la patata cocida, así es que el comienzo es como una ensalada campera de toda la vida,... pero solo el comienzo. El resultado final es muy diferente.

Los diferentes ingredientes de esta ensalada contribuyen a una interesante y sabrosa mezcla de sensaciones en boca y visualmente resulta muy colorida. Con la práctica, cada uno podrá ir cambiando las proporciones según su gusto.

Ingredientes para seis personas

- Tres o cuatro patatas medianas
- Una cebolleta
- Una rama de apio
- Aceitunas negras, tipo de las de Aragón (en Mercadona venden unos frascos de tamaño medio por menos de 2 euros)
- Dos salchichas alemanas grandes
- Tres o cuatro pepinillos grandes en encurtido agridulce (se venden en frascos en cualquier supermercado)
- Una o dos piezas de remolacha morada cocida (se venden en bolsas, en cualquier frutería, por 1 euro)
- Dos manzanas tipo grani smith o verdedoncella, es decir que sean blancas, duras y jugosas. La golden o la reineta no son las más adecuadas.
- Un frasquito de alcaparras de tamaño grande.
- 1/2 bote de mayonesa y 1/4 de bote de mostaza de dijon (que no sea muy fuerte). No mostaza en grano sino la típica pasta de mostaza de color.... ¡mostaza! como no podía ser de otra manera.
- Aceite de oliva virgen extra.

Realización

Se cuecen las patatas con piel, poniendolas en agua con sal, bien en la olla exprés durante 15 minutos, o en una cazuela tradicional durante 3/4 de hora más o menos (hasta que al pincharlas con un tenerdor entre bien hasta el centro)

Por otra parte se cuecen las salchichas en agua con una pizca de sal durante unos diez minutos.

En la tabla de madera se va cortando mientras tanto el tallo de apio en taquitos muy pequeños (de menos de 1 cm), e igualmente la cebolleta y los pepinillos. Se va echando todo en un bol suficientemente grande como para que se pueda revolver bien toda la ensada al final.

Tomar del envase una o dos remolachas moradas cocidas (dependiendo del tamaño) y cortarlas en dados de aproximadadamente 1,5 cm. Añadir al bol.

Cuando las patatas estén hechas y se hayan enfriado un poco, se pelan y se parten en trozos más grandes, del orden de 2 o 3 cm. Y cuando las salchichas estén templadas se cortan a lo largo en dos mitades, y luego en semirodajas de menos de 1 cm. SAe añade todo al bol y se le da una vuelta.

Se añaden dos o tres puñados de aceitunas y tres o cuatro cucharadas de alcaparras.

En una taza aparte se mezcla la mayonesa con la mostaza, en una proporción aproximada de 3 a 1. Por ejemplo 6 cucharadas de mayonesa y dos de mostaza. Como es natural, se puede variar la proporción según el gusto de cada cual.

Es ahora el momento de lavar la manzanas, quitarles el corazón, partirlas en tacos medianos de unos dos cm. y añadirlas al bol. Es mejor hacerlo al final porque la manzana tiene una cierta tendencia a oxidarse si se deja cortada mucho rato.

Se añade un chorro de aceite de oliva virgen extra y a continuación la salsa preparada de mayonesa y mostaza. Se revuelve bien y se pasa al recipiente limpio en donse se va a serir en la mesa. Si se ha hecho con bastante antelación, convendrá cubrir el bol con un film y meterlo en la nevera.

La manzana es sustancial en esta ensalada, debido a la exquisita combinación de sabor entre manzana y mostaza. Puesto que todos los ingredientes llevan su parte de sal, en principio no será necesario añadir más sal al aliño.

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UNA RECETA SENCILLA Y CLÁSICA, CON UN TOQUE FRESCO Y AROMÁTICO.
HAY QUE PROCURAR QUE HAYA MEZCLA DE COLORES PORQUE LA VISTA ES EL PRIMER SENTIDO QUE PROBARÁ ESTA MACEDONIA.
SI LAS FRUTAS SON DE TEMPORADA, BIEN MADURAS Y DULCES, EL ÉXITO ESTÁ ASEGURADO.

Ingredientes para seis personas

½ melón
1 mango bien maduro
2 peras
2 melocotones
2 kiwis
Uvas blancas
Uvas rojas
Frutos rojos: arándanos, moras, frambuesas o fresas
Unas ramitas de hierbabuena
1 botella de cava de ½ litro

Realización

• Cortar la fruta y mezclarla toda en un bol grande de ensalada. Las uvas se cortan al medio y las fresas si son grandes también se cortan a la mitad.
• Si queremos que esté más dulce se puede edulcorar algo con azúcar u otro edulcorante, pero no es necesario.
• Se mezcla todo bien y se reserva en la nevera hasta el momento de servir.
• Un momento antes de servir, se vierte ¼ o ½ litro de cava y se le echan unas hojas de hierbabuena antes de volver a mezclarlo todo de nuevo.
• Se reparte en cuencos y se sirve bien frío, cuando el cava está todavía burbujeando. 

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esperanza barragan

Los mejillones son el marisco que a mí, personalmente, más me gusta. Es económico y muy sabroso, además admite muchísimas formas de cocinarlo. Es una de mis especialidades culinarias y los realizo de muchas maneras. Os presento una forma de realizarlos, que no es frecuente verlo en ningún sitio. Los que los habéis probado, me habéis dicho que os ha encantado.

Ingredientes para seis personas

- 1 k y 1/2 de mejillones  /  1 cebolla grande / 2 ajos / 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra /1 cucharada de harina / unas ramitas de azafrán / caldo de hervir los mejillones /1 o 2 cayenas (al gusto) / 1 copa de vino blanco.

 

Realización

- Raspamos las conchas de los mejillones con un cuchillo de sierra, para limpiar las barbas y las impurezas adheridas, desechando loos rotos y los abiertos. Los lavamos y los abrimos al vapor en el microondas, con una hoja de laurel y SIN  nada de AGUA (muy importante), durante 4 minutos. Si al sacar los mejillones algunos no se han abierto, sacamos los abiertos y dejamos los otros 1 minuto más. Si siguen sin abrirse. Los desechamos. Reservamos el caldo.

- Freímos la cebolla y los ajos, todo muy picadito con el aceite indicado en una cazuela grande. Una vez pochado todo, se añade 1 cucharada de harina y se remueve bien, separando la cazuela del fuego y removiendo.

- Volvemos a poner la cazuela al fuego e incorporo un poco de azafrán, machacado en el mortero y diluido con un poco del caldo de los mejillones. Echamos la(s) cayena(s). A continuación, añadimos el caldo de los mejillones, poco a poco, para que no se pierda el hervor, haciéndolo  con un colador. Después, agregamos el vino blanco y que hierva unos minutos, para que se evapore el alcohol.

- Finalmente, añadimos lo mejillones con una sola concha. Que cuezan un poco para que se impregnen del sabor, removiéndolos con dulzura, de vez en cuando. ya están listos. Los servimos calientes.

 

 

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luisferfez

Esta receta está basada en la del "Bizcocho de yogur". Mi pasión por el chocolate hizo que un buen día me diera por probar e introducirlo en forma de cacao en polvo. Se me ocurrió añadirle nueces y almendras picaditas o en crocanti, porque los frutos secos son también mi debilidad. Me gustó tanto el resultado que no he dejado de hacer experimentos hasta hoy, introduciendo de vez en cuando alguna que otra variante: piñones, avellanas, frambuesas... 

Ya veréis que es muy sencillo de hacer, espero que os guste!

 


Ingredientes para seis personas

INGREDIENTES:

(Utilizaremos el vaso del yogur como utensilio de medida)

- 1 yogur natural

- 3 huevos

- 3 vasos de yogur de harina (la que viene ya con levadura para repostería: se puede encontrar en Mercadona para elaborar bizcochos o cualquiera de otra marca que contenga levadura)

- 2 vasos de yogur de azúcar

- 2 vasos de aceite suave (tipo 0,4), no demasiado llenos

- Rayadura de 1 limón y de 1 naranja

- 2 ó 3 cucharadas de chocolate puro en polvo ("Valor")

- Nueces al gusto (también se podría hacer sin ellas)

 

Realización

ELABORACIÓN:

Se ponen todos los ingredientes en un recipiente hondo y que se pueda utilizar para batidora, en este orden: yogur, huevos, harina, aceite, cacao o chocolate, azúcar y rayaduras. Se bate todo muy bien. Cuando está todo bien batido, se introducen las nueces en cuatro trozos o en dos, depende como gusten de grandes. Se mezcaln bien repartiendolas por toda la mezcla obtenida y ya estaría preparada para verter en el molde. Ponemos el horno a 180º durante 10 ' para que vaya calentando.

- Se unta con mantequilla un recipiente a poder ser desmoldable, y se espolvorea con harina, volcándolo después para que se desprenda la harina sobrante. Entonces distribuimos nuestra mezcla por todo el recipiente removiendo pero sin tocar el fondo. Para adornar, podemos espolvorear la mezcla con un crocanti de almendras. Una vez pasados los 10' de precalentamiento del horno, metemos el molde en la bandeja central y programamos 30' más o menos a 180º de temperatura. No se puede abrir el horno durante los primeros 15 ó 20 minutos. Lo vigilaremos en la distanciaRisa

- Una vez pasado el tiempo, podremos comprobar si el bizcocho está en su punto introduciendo un utensilio largo tipo brocheta y comprobando que sale limpio.

- Una vez que el bizcocho esté templado o frio, se puede espolvorear con azúcar glass. Quedará más bonito y estará listo para comer!

 
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Cris

Cris García y esta servidora teníamos la importantísima función de preparar la merienda del Coro el día que nuestra queridísima directora Aiblín cumplía años... así que quisimos sorprenderla con un pequeño detalle y ofrecer un dulce típico cubano. Luego de unas averiguaciones, nos aventuramos con esta receta que parece que le ha gustado mucho. Los méritos no son míos, he buscado la receta en Internet y acá se las transcribo, no sin antes dejar el enlace original aquí para no ganar indulgencia con escapulario ajeno: 

https://comida.uncomo.com/receta/como-hacer-flan-de-calabaza-30443.html

 

Ingredientes para seis personas
  •  Una taza y media de calabaza machacada
  •  6 huevos
  •  1 lata de leche condensada
  •  1 lata de leche evaporada
  •  Una taza y media de azúcar para el caramelo
  •  Media taza de agua
  •  Una cucharadita de esencia de vainilla
Realización

1.- Comienza por precalentar el horno a 200 ºC. Luego deberás preparar el caramelo para hacer que tu flan de calabaza quede delicioso. Este se realiza calentando en una sartén u olla, preferiblemente antiadherente, el azúcar y añadiendo posteriormente el agua hasta conseguir la mezcla espesa y dorada que deseamos.

 2.-Una vez listo, deberás añadir el caramelo a la flanera que usarás para realizar el flan de calabaza. El mismo quedará en el fondo de manera tal que cuando esté listo y lo desmoldes el caramelo esté en el tope del flan, dándole un sabor delicioso.

3.-Para continuar con la preparación, mezcla los 6 huevos, la lata de leche condensada y la de leche evaporada, la calabaza y la cucharadita de vainilla en un recipiente usando una varilla eléctrica o manual. Los ingredientes deben quedar mezclados de manera uniforme.

Espera a que el caramelo de la flanera se haya enfriado un poco antes de agregar este contenido.

 4.-Una vez que esté un poco sólido el caramelo, agrega a la flanera la mezcla anterior, cubre con un papel aluminio y lleva a al horno a baño de maría durante 1 hora.

Cuando haya transcurrido este tiempo, retira el aluminio e introduce un cuchillo en la mezcla, si el mismo sale limpio el flan de calabaza estará listo. De lo contrario déjalo cocinar algunos minutos más.

5.-Retira del horno una vez que esté cuajado. Espera a que enfríe un poco y luego llévalo a la nevera durante al menos 4 horas antes de retirarlo del molde, de esta forma evitarás que tu flan de calabaza se parta, luciendo perfecto.

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Cristina Rondon

Esta empanada la he preparado para una reunión del grupo de leedoras, improvisando un poco, porque me gusta mucho la empanada gallega, pero esta vez me aventuré a hacerla vegetariana por la inclinación de algunas del grupo, en especial para Cris García

Ingredientes para seis personas

Ingredientes:

2 láminas de masa para empanada.

3 cucharadas de aceite.

1 diente de ajo machacado.

1/2 cebolla, picarla finamente.

1 pimiento de freír, picar en tiras.

1/2 pimiento rojo, picar en tiras.

6 champiñones, picar en rebanadas

6 tallitos aprox. de brócoli, picar dejando los tallitos mas pequeños.

1 zanahoria pequeña, picar en cuadros.

Sal, pimienta y hiervas provenzales.

Realización

Preparación:

Se ponen al vapor los brócolis y la zanahoria hasta ablandar pero que queden firmes. (Se terminaran de cocer cuando se hornee la empanada)

Calentar el aceite en una sartén. Se agrega la cebolla y el ajo y remover un par de minutos hasta cristalizar un poco. Luego se agregan los pimientos y se cocina removiendo de vez en cuando, por 3 minutos. Luego se agrega el brócoli y las zanahorias y se condimenta con sal, pimienta y hiervas provenzales, luego de un par de minutos se agregan los champiñones y se cocina un minuto más.

Al final se puede agregar dos cucharadas de tomate triturado para darle un poco de jugosidad.

Se deja reposar un poco antes de rellenar la empanada, para lo cual se coloca una masa de base, se distribuye la preparación por toda la superficie, se cubre con otra masa y se sellan los bordes. Se pincha un poco la masa por arriba, se baña con un huevo batido para darle color,  y se lleva al horno aproximadamente media hora.

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Cristina Rondon

Buenas noches compis, aquí os presento la receta que me me habéis pedido,espero que los que no estuvisteis os guste.

 

Ingredientes para seis personas

No os puedo decr cantidades, porque lo hago a ojo como casi todo en la cocina.

Los ingredientes son: nueces, apio, manzanas yo le pongo golden, piña de bote natural del monte, mayonesa a gusto manual con aceite oliva suave de 0,4 o de bote casera, nata liquida de cocinar, pimienta molida. 

Realización

Se pica todo menudito, se mezcla y se tiene en frigorifico desde el día anterior, se pude poner un poco del liquido de la piña sin pasarse, antes de comerlo se saca con tiempo del frigorífico para que no esté fria, ya sabeis que el frío desvirtua los sabores. Espero os guste a los que no pudisteis ir. Es muy socorrida en toda epoca del año y con alimentos muy sanos. 

Imagen de Isabel Medel García-Caro
Isabel Medel Ga...

Esta es una receta de un plato típico de la sierra de Cazorla y su comarca: El RIN RAN.

Es muy sencilla y a la vez muy sabrosa.

Ingredientes para seis personas
  • 2 Kg. de patatas,
  • 10 pimientos rojos choriceros,
  • 400 grs. de bacalao desmigado,
  • aceitunas machacadas,
  • cebolla,
  • 2 huevos duros,
  • aceite de OLIVA VIRGEN EXTRA DENOMINACIÓN ORIGEN “SIERRA DE CAZORLA”
  • 8 cogollos de lechuga o endivias

 

Realización

Se pelan las patatas y se trocean. Se rasgan los pimientos, quitándoles las semillas y se ponen a cocer junto con las patatas y los dos huevos.

Cuando ya están casi cocidas las patatas, se echan las migas de bacalao, que estará listo con un hervor. Los huevos se han sacado de la cocción en su momento.

Cuando está todo cocido, se trituran las patatas con los pimientos y se prueba de sal. La mezcla ha de quedar con un tono rojizo.

Se desmenuza el bacalao con las manos, mirando que no haya ninguna espina, y se incorpora al resto. Se pica cebolla y se añade a la mezcla, al gusto.

Para finalizar se añade un buen chorro de aceite de oliva virgen extra DENOMINACIÓN DE ORIGEN “SIERRA DE CAZORLA” y se mezcla todo.

Para su presentación “a la Morales” se disponen las hojas de los cogollos de lechuga o endivias en una bandeja. En cada hoja se vierte una cucharada de la mezcla, se adorna con una aceituna machacada de la mejor calidad y se espolvorea huevo cocido previamente rallado.

 

De esta manera, cada comensal coge limpiamente una hoja con RIN RAN, sin necesidad de

consumir plástico ni ensuciarse los deditos.

 

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esperanza barragan

Otra de las tapitas que se prepararon en conmemoración de San Valentín, y por lo tanto con sus connotaciones propias del momento.

El resultado es francamente sabroso pero bastante suave al mismo tiempo, y sumamente fácil de preparar y servir.

Ingredientes para seis personas

- Un bote de corazones de alcachofa (6-8 piezas)
- 1 lata de mejillones en escabeche
- 1 lata de anchoas
- 1/2 tarrina de queso philadelphia
- 2 cogollos de lechuga
- Crema de vinagre al aroma de trufa (se puede comprar en cualquier supermercado)
- Aceite de oliva virgen extra
- Alcaparras
- Unas gotas de limón

Realización

Con una batidora (de brazo o de vaso, da igual) se prepara primero una pasta, se limpia el recipiente y luego se prepara la otra pasta.

Aunque un servidor no es en absoluto de marcas, debo reconocer que para el queso de untar, en este caso, conviene utilizar Philadelphia. Con marca blanca se nota bastante la diferencia.

Para las alcachofas: se ponen los corazones en el vaso de la batidora, se añade un chorro de aceite de oliva, una cucharada no muy grande de mayonesa y unas gotas de limón. Se bate y se reserva en una taza.

Para los mejillones, se pone en el vaso de la batidora el contenido de la lata (con su caldo), las anchoas escurridas sin el aceite y tres cucharadas amplias de queso Philadelphia. Se bate todo bien y se coloca la pasta en una taza.

Se ponen los cogollos un poco al grifo, se escurre bien y se van soltando las hojas con cuidado de que no se partan. Si son cogollos grandes convendrá recortar los extremos de las hojas para que no abulten demasiado. Eventualmente se podría hacer con hojas de endivia, pero eso está más visto, y además, por alguna curiosa razón, la endivia y la alcachofa produce cierto amargor en la boca si se mezclan.

Se colocan las hojas en una bandeja con la concavidad hacia arriba y se deposita encima de cada hoja una cucharada de pasta de mejillón, y luego una cucharada de pasta de alcachofa, con la precaución de que monte ligeramente encima una de otra. Sobre la unión se pone un par de alcaparras y se rocía por encima con un chorro de crema de vinagre al aroma de trufa, de modo que forme un dibujo lineal, por ejemplo una V o una S estrecha.

 

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admin

Como este platillo era para conmemorar San Valetín, el nombre era un poco más largo y erótico: "Pimiento rojo relleno de pepino con su leche de coco" Aunque suene un poco caliente es en realidad un plato frío así es que se puede preparar con antelación y no requiere más atención.

Ingredientes para seis personas

- 12 pimientos del piquillo asados (de los que vienen en bote o lata)
- cuatro pepinos en vinagre de buen tamaño
- Una lata de atún en aceite
- Leche de coco (viene en lata para cocinar y es fácil de encontrar en supermercados)
- Mayonesa
- Mostaza
- 1/2 pimiento verde
- 1/4 de cebolla
- 6 tortitas de arroz (redondas y crujientes, se encuentran en cualquier supermercado en paquetes de unas 20)

Realización

Se prepara en un bol el relleno, todo en frío. Se pican finamente los pepinillos, el 1/4 de cebolla, y el 1/2 pimiento verde. Se añaden tres cucharadas grandes de mayonesa, dos cucharadas de mostaza y el atún. Se revuelve bien y se rellena con esta masa los pimientos de piquillo.

En el momento de servir se pone un pimiento relleno encima de una tortita de arroz y se echa por encima una cuchara de leche de coco, que no lo cubra del todo, para que quede a la vista el contraste de los colores rojo intenso y blanco.

Los pimientos se pueden rellenar y reservar en un recipiente desde mucho antes, pero conviene no ponerlos en las tortitas hasta poco antes de consumirse a fin de que la tortita no se empape y pierda su consistencia crujiente.

Los botes de leche de coco suelen ser de 400 gr (1,5 eur) y conviene revolver bien antes de utlizarlos porque tienen tendencia a quedarse la parte más espesa encima y el agua de coco debajo. Normalmente se echa una cucharada sobre cada pimiento, por lo que sobrará bastante del bote. Así es que, si miras en este mismo recetario verás que puedes aprovechar lo que te haya sobrado preparando una rica y refrescante piña colada.

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admin

    Ahora que estoy de vacaciones y dispongo de un poco más de tiempo voy a escribir la receta de la crema de limón que me pedisteis algunos. Está rica y es supersencilla de hacer.

Ingredientes para seis personas

(Aquí pone que es para cuatro personas)

4 yogures naturales

250 g de nata montada

4 cucharadas de azúcar

1 limón

canela en polvo

Realización

Mezclar el yogur con la nata montada, la corteza de limón rallada, el zumo de medio limón y el azúcar.

Repartir en copas y dejarlas unas horas en el refrigerador. Servirla con canela espolvoreada por encima.

Un consejo para los que tienen termomix: si lo hacéis con nata semimontada la textura es más cremosa. Para hacerlo hay que batir la nata bien fría unos 30 segundos (o algo más) SIN MARIPOSA y a velocidad 5.

 

Imagen de concha de miguel
concha de miguel

  

   

    

Ingredientes para seis personas

Los ingredientes están calculados para una ensaladera normal, el número de comensales dependerá del hambre de cada uno.

  INGREDIENTES:

   1 taza de sémola cous-cous

   1 pepino grande

   3 tomates

    1 pimiento verde y 1/2 rojo

    1/2 cebolleta pequeña

    Aceitunas negras

    Pasas (yo no le puse por la reticencia de algunos a la mezcla dulce-salado)

    Hierbabuena, perejil, cilantro (frescos no secos), cominos, zumo de 1 limón y un poco de agua para  rebajar,  aceite de oliva virgen extra y sal.

Realización

Se pican todos los ingredientes en trocitos muy pequeños y se agrega la taza de  cous-cous, y aquí viene lo principal, ¡el cous-cous tiene que estar crudo!. Se mezcla  bien y se agregan las especias generosamente. Aliñar con el limón, agua, aceite y sal. 

    Se deja en el frigorífico unas 3 horas antes de tomarlo y mezclarlo todo de vez en cuando. El cous-cous se hace con el líquido que segregan las verduritas.

     Y a disfrutar del sabor árabe!!!

 

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Ana

Esta receta es del Chef Falsarius cuya web es la siguiente: http://www.falsariuschef.com/

donde encontraréis muchas más del estilo, osea baratas y resultonas. Os resumo la receta:

 

 

Ingredientes para seis personas

Ingredientes: 4 x 4, osea 4 mejillones de lata o naturales, 4 anchoas, 4 surimis o palitos de cangrejo y 4 cucharadas de mayonesa rasas sin colmo.Y con esa proporción se multiplica hasta donde sea necesario.

Realización

Proceso: Se mezclan los componentes en un vaso de batidora tipo minipimer o similar y se bate poco a poco, sin llegar a hacer una crema uniforme, es decir, hay que batir un poco menos para que queden trocitos y parezca un auténtico txangurro.

En la merienda que preparamos Berta y yo el 14/9/2014 la proporción fué algo diferente. Pusimos una lata de mejillones (15 unidades), una lata de anchoas (10 anchoitas), 8 palitos de surimi y 3 cucharadas de mayonesa con colmo. Lo batimos y de ahí salió la mezcla para una mesa de la merienda; otro tanto hicimos para la otra mesa. Lo pusimos con algo para untar como minibiscottes, galletitas saladas o similar. Resulta un entrante o aperitivo simpático.

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Iñaki

Otra bebida refescante de origen tropical, alternativa al mojito. La primera vez que probé este cóctel fue hace unos pocos años en Puerto Rico, en la playa de Luquillo, tumbado en una hamaca atada entre dos palmeras, y donde la única preocupación era que no te cayera un coco desde lo alto. El camarero del chiringuito me explicó cómo prepararla. Es una opción para sorprender como guinda final de un encuentro coral, por ejemplo. Y si preparar 60 o 70 copas puede parecer demasiado trabajo, se puede esperar a que la mayoría de la gente se haya ido y aparecer con la sopresa cuando ya solo quede el grupito final :-)

En las tiendas de licores se puede encontrar desde siempre una bebida denominada precisamente Piña Colada, al igual que se puede encontrar, más recientemente, una bebida preparada que denominan Mojito. Obviamente ni lo uno ni lo otro tienen nada que ver con la bebida recién preparada en casa. Es fácil y el resultado suele ser un éxito.

Ingredientes para seis personas

Los ingredientes a continuación son efectivamente para seis personas, pero suponiendo que cada uno se toma un par de copas (es decir, saldrán entre 10 y 12 copas)

- Una piña fresca grande

- Dos o tres cocos

- 1/2 litro de ron (Por ejemplo Habana Club blanco añejo tres años)

- 150 gr. de azúcar blanco

- Hielo picado

Una alternativa al coco natural, para simplificar la tarea: se venden en las tiendas de comida china o latina principalmente unas latas de leche o crema de coco que pueden sustituir cómodamente a los cocos naturales.

Pero en cambio la piña natural fresca NO tiene sustitutivo: no lo hagas ni con piña de bote ni menos aun con zumo de piña embotellado. :-(

Realización

Pela la piña, trocéala y pásala por la batidora, durante unos segundos para obtener una pasta líquida y homogénea. Para facilitar el batido te convendrá añadir un vaso de agua.

Pasa a continuación el resultado por el pasapuré para separar las fibras y quedarte solo con el líquido.

Si partes de cocos naturales, para obtener la leche debes encontrar con la punta de un cuchillo el agujero que te permite perforar la cáscara fácilmente, que es una de las tres hoquedades que tiene en uno de sus extremos. Saca la leche a un recipiente. Luego rompes la cáscara con un mazo y ralla la pulpa del coco o la partes en trozos y la pasas por la batidora con un poco de agua. El resultado lo pasas por el pasapuré para extraer todo el jugo que puedas. Claro que puedes romper primero el coco y luego sacarle la leche pero corres el riesgo cierto de que en la operación se rompa también el interior y se derrame la leche sin remedio.

Si dispones de una licuadora, puedes eventualmente utilizarla en lugar de la batidora y el pasapuré - tanto para la piña como para el coco - ya que este electrodoméstico realiza a la vez la operación de extraer el jugo y separar la parte fibrosa del líquido.

Si has optado po lo más fácil, que es la lata de crema de coco, simplemente la abres y ya está.

En un recipiente (un bol, una jarra grande,...) mezclas bien el zumo de la piña y el del coco. Añades el ron y el azucar. Vuelves a mezclar y lo pruebas con una cuchara. Hay piñas más dulces y otras más ácidas, por lo cual la cantidad de azúcar a añadir es orientativa y debe ajustarse cada vez.

Si tienes picadora de hielo o una batidora de vaso que haga las veces, pica más o menos el equivalente a cinco o seis hielos por unidad (es decir, unos sesenta cubitos). Si no tienes ni picadora ni vaso, el procedimiento alternativo es poner los cubitos en un trapo de cocina limpio, cerrar las esquinas formando una especie de atillo y sobre una mesa firme golpeas encima por ejemplo con la mano del mortero, hasta coseguir picar el hielo a un tamaño mínimo.

Finalmente rellenas cada vaso hasta aproximadamente 3/5 partes con el líquido, añades hielo hasta completar la cabida, revuelves bien y colocas una pajita.

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admin

Es una comida ideal para el verano, que puedes preparar con antelación y preparar los canapés minutos antes de comer. Ideal para las meriendas de la Morales por su aporte energético y su fácil digestión para seguir cantando después.

Ingredientes para seis personas

2 pechugas de pollo enteras

2 cebollas

2 zanahorias

1 vaso de vinagre

aceite

sal

1 vaso de agua

 

Realización

En una cacerola se doran un poco las pechugas en algo de aceite y se reservan.

En ese mismo aceite se hacen las cebollas y la zanahoria, previamente cortadas en juliana. Ha de hacerse a fuego muy lento para que no cojan color.

Cuando las cebollas y la zanahorias están listas, se echan las pechugas, se rehoga todo unos minutos para luego echar un vaso de vinagre y el agua necesaria para que quede todo más o menos cubierto.

Cuece todo junto durante media hora o hasta que las pechugas y las hortalizas estén bien cocidas.

En el momento de servir, se sacan las pechugas, se filetean y se hacen trocitos del tamaño de los canapés que vayamos a hacer. Se aconseja utilizar un cuchillo muy bien afilado para conseguir filetitos finos para los canapés.

Se adorna con unas tiras de cebolla y de zanahoria por encima.

 

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esperanza barragan

Se trata de una sopa fría elaborada con los ingredientes habituales del gazpacho, como el aceite de oliva, el vinagre y varias hortalizas crudas.

En esta ocasión, aparte de hortalizas vamos a utilizar también unas manzanas Granny Smith que le van a dar un sabor muy especial.

Todos los ingredientes se utilizan en crudo, con un aporte vitamínico considerable, si bien es aconsejable lavar bien todo y, en el caso de las manzanas, secarlas y quitarles muy  bien el corazón y el rabito, que es donde parece que se pueden acumular más bacterias.

Como buen gazpacho, se utilizará algo de pan mojado, aunque esto lo dejamos al gusto del consumidor y, en mi caso, yo no lo suelo utilizar.

Se sirve muy frío.

 


Ingredientes para seis personas

150 grs. de espinacas frescas

1 manzana Granny Smith

1 pepino

1/2 cebolla

1 diente de ajo

1 cucharada de vinagre

1 cucharadita de sal

2 cucharadas de aceite

1 vaso de agua

20 grs. de pan (opcional)

 

Realización

Se lava y seca bien la manzana. Se quita el corazón y se trocea.

Se lavan bien las espinacas.

Se mezclan todos los ingredientes (excepto el aceite) en el vaso de la batidora hasta obtener un triturado muy fino.

A medida que se va triturando todo, se va añadiendo el aceite gota a gota, como si fuera una mayonesa. De esta manera se obtiene una suavidad muy agradable.

Se rectifican todos los ingredientes, a gusto del cocinero/a.

En el momento de servirlo se añaden unos cubitos de hielo, lo que le aportará la temperatura idónea para el verano y la cantidad de agua necesaria para que sea una sopa más bien líquida.

 

Imagen de esperanza barragan
esperanza barragan

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