Recetario Gastronómico Coral

Se recogen en esta vista las recetas gastronómicas que los miembros del coro van aportando, a partir de sus experiencias y contribuciones con motivo de las meriendas que, como momento de expansión y contacto informal, tienen lugar en el intermedio de cada uno de los ensayos semanales.

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A veces sobre este mundo nuestro
tan agrio, tan enemigo y tan oscuro
se nos estrella un ángel.

Se abren  de nuevo las puertas y ventanas
que antes nos cerraban
y un olor a pan tierno nos inunda la casa.

Un hombre, una mujer se miran y se entregan.
Las espinas se han vuelto primavera.

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Ingredientes para seis personas

500 gr. de harina de fuerza; 160 gr. de masa madre líquida de Eryc Kayser (la receta se busca en google); 180 gr. de agua; 20 gr. de aceite de oliva; 8-10 gr. de sal; 3 gr. de azúcar; 5 gr. de lecitina de soja y 20 gr. de levadura fresca (la venden en todos los supermercados en la zona de masas y pizzas).

 

Realización

La masa madre líquida tenemos que tenerla a temperatura ambiente para la elaboración, así que hay que sacarla del frigorífico unas dos horas antes.

Ponemos en el recipiente donde vayamos a hacer la masa (bien a mano o con robot de cocina) el agua tibia con la levadura, batimos para que se disuelva. Añadimos a continuación la lecitina, el azúcar, la sal y el aceite y volvemos a batir.

Finalmente añadimos la harina y la masa madre y mezclamos  todo durante 3 ó 4 minutos. Echamos un poco de harina sobre la superficie donde vayamos a amasar nuestro futuro pan. Sacamos con cuidado la masa del recipiente, la ponemos sobre la mesa y empezamos el importante proceso del primer amasamiento. Es algo relajante y divertido; podemos pensar que es la prima de riesgo y que la vamos a dejar convertida en algo elástico y suavecito, a nuestra merced. Durante el proceso puede que la masa pida más agua o más harina. La nuestra pidió más agua.

Al cabo de unos 10 ó 15 minutos la masa habrá cambiado de consistencia, será más maleable. La pondremos en un recipiente redondo untado con un poco aceite y la cubriremos con un paño de algodón. La dejaremos en un sitio tibio y tranquilo durante unas dos horas para que haga la primera fermentación.

Este tiempo es el momento ideal para prepararse un Dry Martini (la receta otro día) y ponerte a charlar con tu pareja. Las manos embadurnadas de harina, la superficie de la mesa un poquito aceitosa y el efecto del Martini estimularán nuestra imaginación y... No sigo porque esto ya es harina de otro costal y tema de otro hilo.

Al cabo de esas dos horas nuestra masa de pan y nuestro entusiasmo de pareja habrán doblado su volumen y será el momento de hacer el segundo amasado. Volveremos a espolvorear Guiño la mesa con harina y volveremos a "sobar" nuestra masa un ratito más. Esta vez más suave, como si fuera nuestro chico o nuestra chica.

De nuevo meteremos la masa en el recipiente redondo untado de aceite, le pondremos el paño por encima y lo meteremos en el frigorífico para que fermente durante toda la noche.

Nosotros haremos lo que mejor nos parezca... cenar, ver la tele, leer, dormir, etc. etc. Lo que casi todos estamos pensando, también.

A la mañana siguiente sacamos nuestra masa de la nevera, echamos un poco de harina por encima (para decorar) y le hacemos unos cortes en la superficie con un cuchillo afilado (las rajitas que tienen los panes). Precalentamos el horno a 200º arriba y abajo y  ponemos un recipiente metálico lleno de agua para crear vapor.

Introducimos el pan y bajamos la temperatura a 180º. Dejamos cocer unos 40 minutos dependiendo del tamaño. Se nota que está hecho cuando al darle unos golpecitos suena a hueco.

Lo sacamos, lo dejamos enfriar sobre una rejilla mientras vamos preparando el desayuno.

Ni que decir tiene cómo saben unas tostadas con aceite o mantequilla o mermelada casera (la receta otro día), con un buen café mientras le dices a tu pareja cuánto le quieres y los cientos de panes que quieres seguir haciendo en su compañía.

(De parte de Berta e Iñaki)

Imagen de Berta
Berta

Ahí va la receta que me ha  pedido Javier!!! En fin, seguro que ya sois expertos, pero dicen que a mí me sale de rechupete. Para los que cocináis en vitrocerámica o inducción:

 

Ingredientes para seis personas

Esta receta, si la sartén es grande y dependiendo del hambre y del buen estado del hígado de los comensales, sería para cuatro personas. Si se trata de dar de comer a muchachos cursando bachiller o universitarios y son todos varones, creo que la sartén vale para 2 ó quizá para 3 como mucho..... Ja,ja, ja......

Ingredientes: 6 huevos, 3 ó 4 patatas grandes, media cebolla, aceite de oliva virgen extra y..... como en la música y demás profesiones en las que tratamos con personas, MUCHO; MUCHO AMOR.... (Si tu ánimo es bajo, olvídate de hacer cualquier comida casera)Guiño

Realización

En una sartén grande con aceite ya caliente y a fuego fuerte (al máximo o un número menos de vuestro tope) echáis 2 ó 3 patatas grandes (grandes, grandes, no medianas) cortadas en rebanaditas finitas. Añadís después la cebolla (al que le guste) cortada en tiras largas. En Huelva hay personas que cortan las patatas en cubitos pequeños (del tamaño de un dado) y en lugar de cebolla añaden ajo y perejil..... Ay, para quitar a uno el sentío.....No puedo deciros cuánto aceite porque lo echo a ojo, pero hay que cubrir el suelo de la sartén al completo y añadir medio cm más.

Seguimos: removemos de vez en cuando las patatas con la cebolla, y cuando se empiezan a dorar, bajar el fuego a un nivel medio (p. ej: si el máximo de graduación tenéis un 9, pues bajasis el fuego a un 5 ó 5 y medio) y tapáis la sartén removiendo de vez en cuando, para que la patata se ablande y cueza bien.

Cuando quede poquito para que termine de ablandarse la patata batís los huevos (6) y entonces subís el fuego al máximo o un número menos (retiramos la tapa) para que las patatas suelten el aceite. Esta operación dura algo menos de un minuto, porque los "fuegos modernos" de la vitro o inducción enseguida alcanzan las altas Tª. El truco, que sabréis todos, es sacar las patatas, para mezclarlas con los huevos batidos, cuando se empiezan a tostar un pelín.

Se retira el aceite utilizado para freir las patatas y echarlo en una taza (si es la primera fritura y el aceite es oliva virgen extra. Da pena tirar ese aceite) y dejar en la sartén el equivalente a una cucharada de ese aceite (no más para que la tortilla no quede aceitosa).

Entonces se echa la patata mezclada con el huevo a la sartén con un fuego algo más alto que el medio (en el ej anterior sería un 6 ó 6.5) y cuando cuaje la mezcla, tapar la sartén con un plato liso y voltear un par de veces para que se haga bien la tortilla por los dos lados. Para evitar quemaduras, taparos el brazo que voltea con un paño de cocina hasta la muñeca.

 

Imagen de Eva Peral
Eva Peral

Sugerencia: no te pongas a planchar o a atender a un cliente o un amigo mientras la haces. Ponle el placer por el trabajo bien hecho, o como se dice ahora, ponle amor.

Prohibido seguir leyendo a quienes estén a régimen en estos momentos, porque esta tarta no adelgaza.

Ingredientes para seis personas

• 9 huevos • 250 g. de azúcar • 300 g. de avellanas crudas sin las cáscara (peso sin cáscara, pero con piel) • 100 g de almendras crudas sin piel • 1 sobre de levadura • ½ tableta de chocolate (o entera, al gusto) negro, mínimo del 70%

Realización

1. Calentar el horno a 200º o algo más. 2. Triturar las avellanas y las almendras. Dejarlas en trocitos pequeños sin llegar a pulverizar. Reservar. 3. Triturar el chocolate hasta dejarlo en trocitos pequeños, sin llegar a pulverizar. Reservar. 4. Batir muy bien los huevos y dejar en el vaso. 5. Añadir la levadura y el azúcar a los huevos y batir de nuevo. 6. Añadir a lo anterior las avellanas y almendras y el chocolate y remover. 7. Preparar el recipiente (frotarlo con mantequilla y espolvorear harina, o bien ponerle en la base un papel especial para recipientes al horno) y echar el contenido del punto anterior. 8. Horno: 200º, 40 minutos aproximadamente. Activar y desactivar el gril del horno cada pocos minutos para no quemar la cubierta. Temperatura y tiempo dependen del horno. 9. Opcional: 10 minutos después de haberlo sacado puede cubrirse con almíbar de azúcar glass. Opcional: acompañar al servir con mermelada de naranja o melocotón.

¡Vamos, a hacerla!!!! Espero comentarios

Imagen de Luis Rodero
Luis Rodero

La receta está calculada como para una veintena de albóndigas, pero dependerá de su tamaño, pues ya comprenderéis que si fuera para una albóndiga, pasaría a llamarse el "Albondigón"

Ingredientes para seis personas

Para unas veinte albóndigas

  • La miga de una barra de pan remojada en leche
  • 1 Kg de carne picada (ternera y cerdo)
  • 4 huevos
  • Tres cucharadas de piñones
  • Un chorretón de buen brandy (o buen ron)
  • Sal y pimienta
  • Aceite
  • Harina
  • Una cebolla mediana y un diente de ajo
  • Un poco de gengibre picado (opcional)
  • 1 litro caldo de carne (puede ser una pastilla)
  • Canela en polvo
  • Una pastilla de chocolate puro, (pero le va bien cualquier otro)
  • 2 galletas María (pero también valen otras, aunque sean pastas de té)
Realización

Se pone en remojo, en leche, la miga de pan y pasado media hora, se escurre lo mejor posible. Se junta en un bol con la carne picada. Se añaden los huevos, la hierbabuena muy picada, los piñones un poco rotos o machacados, salpimentar, amasar bien todo añadiendo el brandy o ron. Dejar reposar media hora. Con la ayuda de una cuchara se van haciendo albóndigas y pasándolas por harina. Poner en una sartén aceite y freirlas. Cuando se hayan frito todas, se retiran a una cazuela. En el mismo aceite y sartén pero quitando algo, se fríe la picada de cebolla. Cuando esté la cebolla transparente, se le añade una majada de un diente de ajo, dos galletas María, todo ello machacado, y el chocolate rayado. Se espolvorea con la canela y seguido el caldo. Se deja cocer cinco minutos a fuego fuerte y se pasa por el chino sobre las albóndigas. Cocer todo durante media hora.

Buen provecho

Imagen de Michaval
Michaval

Es bebida portentosa,
de procedencia cubana,
que ahuyenta toda desgana,
refresca y es animosa.

Por consiguiente no es vana
ni será cuestión ociosa
la lectura cuidadosa
de lo que aquí se desgrana.

Y no es cosa vanidosa
afirmar, de buena gana,
que receta tan sabrosa

me la enseñó una paisana
de esa ciudad tan hermosa
y cálida que es La Habana.

Ingredientes para seis personas

- 3 limones. Si quieres probar puedes hacerlo con lima en lugar de limón, o con ambos. Yo suelo utlizar dos limones y una lima.

- Azúcar blanco. Nunca hagas un mojito con azúcar moreno de caña.

- Ron cubano blanco (preferible Havana Club añejo blanco) Nunca hagas un mojito con ron dorado y menos con un reserva 7 años.

- Ramitas de hierbabuena fresca. Nunca hagas un mojito con hojas de menta o de hierbabuena seca.

- Sifón, soda o agua de seltz. Nunca hagas un mojito con gasesosa, tónica o refresco de limón.

- Hielo

Realización

Prepara seis vasos largos. Exprime los limones y reparte el zumo proporcionalmente. Lo normal es que te quede aproximadamente entre 6 y 8 mm. de jugo de limón en el fondo de cada vaso. Si los limones tienen poco zumo utiliza alguno más.

Añade dos cucharaditas de azúcar bien colmadas a cada vaso y remueve con el zumo de limón.

Lava muy bien bajo el grifo una ramita de hierbabuena por cada vaso, de una longitud equivalente aproximadamente a la del vaso. Introdúcela dentro del vaso y con una cuchara o instrumento similar aplasta el tronco de la ramita contra la pared interior y el fondo del vaso, sin que se parta la ramita. No machaques las hojas. Asegúrate de que no se sueltan trocitos de hoja dispersos. Deja la ramita dentro después de esta operación.

Añade ron blanco (nunca ron dorado) en una proporción aproximada de dos veces la cantidad de limón. Puedes echar más o menos cantidad en función de lo fuerte que desees que te quede (y de lo que pienses hacer después,...)

Añade un poco de sifón, soda o agua de seltz y revuelve la mezcla hasta que sientas que el azúcar se ha diluido.

Añade tres o cuatro cubitos de hielo a cada vaso. Con ello te quedará más o menos lleno los dos tercios del vaso.

Completa hasta arriba con sifón, soda o agua de seltz. Nunca añadas gasesosa, tónica u otro producto que no sea sifón o agua con gas.

Remueve todo una vez más con mucha suavidad para que no se desborde el vaso ni se desgasifique el líquido.

Añade una pajita y,... a disfrutar.

Nota: Aunque de cara a la generalización turística suele decirse que los mojitos mejores se toman en la Bodequita del Medio, yo creo que son preferibles otros sitios más singulares y sin tanto extranjero. A mi particularmente mo gusta mucho más subir a la última planta del Edificio Focsa (en 17, entre M y N) donde se ubica el bar-restaurante La Torre, que goza de unas vistas espectaculares de la parte de la ciudad próxima al Malecón, y además preparan unos mojitos francamente inolvidables. Y aun mejor, muy cerca de ahí, justo frente al Hotel Nacional, se pueden tomar unos mojitos sublimes mientras se escucha excelente música en el Gato Tuerto, que es en realidad donde aprendí a hacerlos por primera vez, porque conocí al director del establecimiento con motivo de unos cursos que estuve dando sobre innovación y creatividad, y decidimos que era una buena idea intercambiar conocimientos.

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